Edición de relanzamiento · 2026

Mazorca oMaría Colador

Un libro de doble cara: por un lado, las anécdotas de una familia árabe enraizada en Colombia; por el otro, las recetas que las acompañan. Para leer, cocinar y volver a leer.

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Autora
Tata Abisaad Janna
Páginas
235
Tradiciones
Líbano · Colombia
Edición
Firmada por la autora
Portada del libro Mazorca o María Colador
Edición2026firmada
Cocina libanesa Recetas de familia Sabores de Colombia Anécdotas con humor Tata Abisaad Janna T'fatdal · adelante Restaurante Shawarma · Medellín Cocina libanesa Recetas de familia Sabores de Colombia
Un libro como una sobremesa

Hay libros que se leen.
Este, además, se cocina.

Mazorca o María Colador es la conversación que Tata venía teniendo en su cocina desde hace cincuenta años. Un libro de doble cara —anécdotas de un lado, recetas del otro— que se gira como se gira una bandeja en mitad de la comida: para que todos prueben.

Lado A

Anécdotas libanesas con sabor colombiano

Las tortas, las frutas, el chanclish, Don Sacalastrabas, la tía Mincerra, los abuelos que llegaron del Líbano y el primer humus que probó Tata en una cocina de Medellín. Tata escribe como cocina: con humor, con detalle, con el gusto de quien cuenta una historia que ya contó muchas veces y todavía la disfruta.

“Leer a Tata es como oírla hablar, mientras sus expresivos ojos reafirman cada cosa que dice.” — Claudia Arias

Lado B

Recetas probadas, escritas para hacerse

Tahine, humus bi tahini, kibbe, tabule, bizcocho negro, torta de maíz, turrón de fruta, asado Mince, arroz con cucayo. Cada receta sale del archivo de la familia Abisaad Janna y de los años de Tata cocinando para los suyos —y para los comensales del restaurante Shawarma en Medellín.

“El uno no vive sin el otro: preparar alguno de sus platos es protagonizar una de sus narraciones.”

Apenas oigo la palabra mazorca, visualizo algo hermoso. Por eso me gustaría llevar ese nombre. — Tata Abisaad Janna
Los nueve capítulos

Una mesa larga, servida en nueve tiempos

i

Las tortas

El comienzo de todo: las primeras tortas decoradas, la vecina Patricia Hernández y la torta de Aladino que cambió el rumbo.

ii

Las frutas

Brevas en almíbar, dulce de papaya, mango verde, guanábana. La despensa tropical que guarda el secreto de cada postre.

iii

Chanclish

El queso libanés que se cura, se sazona, se aprende a hacer. Y todo lo que pasa alrededor de la mesa mientras espera.

iv

Don Sacalastrabas

Personajes y oficios contados con la precisión de quien estuvo ahí.

v

Graybe

Las galletas árabes que la abuela hacía y que nadie ha podido replicar igual.

vi

Mis abuelos y los de él

Dos genealogías —la de la autora y la de su esposo— contadas con la generosidad de quien sabe que toda historia es de muchos.

vii

Mis tíos

Los Janna Abisaad de Barranquilla. Los desayunos de pan árabe, labne fresco y aceitunas en aceite.

viii

Mi tía Mincerra

El nombre que el cura no dejó poner, la prima que enseñó a dormir contra el calor y un congelador siempre lleno de quibbes.

ix

María Colador

La corvina pequeña del Caribe y la pregunta que da nombre al libro: ¿qué nombre nos pondríamos si pudiéramos elegirnos?

Lado B · El recetario

Más de sesenta recetas,
escritas para hacerse.

Tahine, kibbe, humus, bizcocho negro, torta de maíz, turrón de fruta, arroz blanco con cucayo, asado Mince. Cada una con tiempos, cantidades y la voz de Tata explicando, paso a paso. Pero las recetas se cocinan con el libro abierto en la mesa — no en una pantalla.

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Capítulo I · Las tortas · Página 8

Mi mamá siempre fue una excelente cocinera. También, fiel a su origen, entre los deberes de esposa estaba el de sacar del clóset la ropa que el marido iba a usar ese día; y mi madre hasta pasaba la correa por los pasadores del pantalón, ponía la billetera en el bolsillo de la derecha de la parte delantera y los papelitos o notas en el bolsillo de la camisa.

Por eso, cocinarle bien a su marido era importante; claro que matar el pollo todos los días fue una costumbre que solo llegó hasta la generación de mi abuela. Mi papá, tan disciplinado, le gustaba comer de vez en cuando una torta casera que ella le hacía, como también la de dátiles con ciruelas, o cuando hacía para otras personas un bizcocho negro, obvio que primero hacía la base de las frutas caladas o dulce.

Cosa sabrosa era sentarnos con un cascanueces para abrir todo lo que venía sin pelar en esa bolsa de frutos secos; yo elegía trocearlas para que mi mamá pudiera hacer el dulce.

Tata Abisaad Janna

— de las primeras páginas del libro

Restaurante Shawarma · Medellín

Donde el libro se come.

Antes de ser libro, todas estas recetas pasaron por la cocina del restaurante Shawarma, en Medellín. Humus, tabule, kibbe, tahine blanco en el dispensador, pan árabe horneado el mismo día. Una mesa libanesa abierta a la ciudad, con la firma —y la sazón— de Tata.

Ver el restaurante Reservar mesa
  • Humus bi tahini Tradicional
  • Kibbe de la abuela Receta familiar
  • Tabule fresco Perejil del día
  • Shawarma de cordero Plato emblema
  • Baklava de Tata Postre de la casa
Edición de relanzamiento

Llévate el libro,
firmado por Tata.

La edición 2026 viene firmada y dedicada por la autora. Disponible también en librerías seleccionadas y plataformas online.