Pan del día
El pan árabe se hornea cada mañana. El tabule se pica antes de servir. Aquí no hay atajos: la cocina libanesa requiere mucho trabajo, y eso se siente.
Antes de ser libro, las recetas pasaron por la cocina del restaurante. Humus, tabule, kibbe, tahine blanco en el dispensador, pan árabe horneado el mismo día y baklava de la abuela. La mesa libanesa de la familia Janna, servida sin atajos, en un sitio en Medellín.
El pan árabe se hornea cada mañana. El tabule se pica antes de servir. Aquí no hay atajos: la cocina libanesa requiere mucho trabajo, y eso se siente.
Pides cinco platos pequeños, todos llegan al centro. La mesa libanesa es generosa: nadie se levanta con hambre.
«Lo ponemos en un dispensador para que cada persona, a su gusto, lo añada a cualquier plato», cuenta Tata en el libro. Aquí también.
«Adelante», en árabe. La palabra con que en el Líbano se invita a entrar a una casa cuando uno pasa por la puerta. La filosofía de Shawarma.
Reserva por WhatsApp con tu nombre, número de personas y hora. La cocina cierra puntual: te recomendamos llegar diez minutos antes.
Si no han probado su comida, antójense con estas letras y luego vayan a su restaurante Shawarma, para que hablemos el mismo idioma. — Claudia Arias, prólogo del libro